La respuesta breve
Una rutina diaria tranquila mantiene más o menos a la misma hora el despertar, las comidas, el aseo y la hora de dormir, pone la actividad principal cuando la persona está más despierta y equilibra la actividad con el descanso. Ármela a partir de los hábitos de toda la vida de la persona, que sea holgada y no apretada, procure luz del día y movimiento cada día, y cambie el plan sin problema cuando el día lo pida.
- Horarios estables para despertar, comer, el aseo y la hora de dormir le dan al día una forma conocida.
- Ponga la actividad principal en el mejor momento del día de la persona, a menudo la mañana.
- No llene cada minuto. El descanso y los ratos tranquilos son parte de la rutina.
- La luz del día, el movimiento diario y evitar las siestas largas al final del día y la cafeína por la tarde pueden ayudar con la inquietud al final del día.
- Una rutina es una guía, no una regla. Cambie, acorte u omita cualquier cosa en los días más difíciles.
En esta página (5 secciones)
Una rutina tranquila le da al día una forma conocida: levantarse, las comidas, un poco de actividad, descanso y acostarse más o menos a la misma hora. Reduce las decisiones y las sorpresas, y le da a usted un plan para esos momentos en que, si no, se estaría preguntando qué hacer después. La rutina de abajo es un ejemplo, no una regla. Úsela como punto de partida y luego adáptela a la persona que cuida.
¿Por qué ayuda una rutina diaria?
Una rutina estable ayuda porque los patrones conocidos son más fáciles de seguir que los nuevos. La Alzheimer’s Association dice que un día planeado significa menos tiempo dedicado a decidir qué hacer y más tiempo para actividades agradables, y señala que tener horarios regulares para despertar y acostarse puede ayudar con los problemas de sueño y la inquietud al final del día. El National Institute on Aging sugiere bañarse, vestirse y comer a la misma hora cada día como parte de un hogar tranquilo, y la Family Caregiver Alliance también recomienda mantener las mismas rutinas.
Un día tranquilo de ejemplo
Los horarios son solo ejemplos. Adelante o atrase todo el día para que coincida con el ritmo propio de la persona.
| Hora | Qué pasa | Ideas | En un día más difícil |
|---|---|---|---|
| 8:00 a. m. | Despertar, lavarse, vestirse | El mismo orden todos los días; ponga la ropa en el orden en que se viste | Que el aseo sea sencillo; una camisa limpia es suficiente |
| 8:45 a. m. | Desayuno | Café y el periódico leído en voz alta, o la radio | Coman juntos en silencio, sin presión para conversar |
| 9:30 a. m. | Actividad principal | Doblar la ropa, hornear, el jardín, una salida corta o un paseo | Una versión más corta, o que lo mire hacerlo a usted |
| 10:30 a. m. | Rato tranquilo | Música, un álbum de fotos o sentarse junto a una ventana | Descansar en su sillón favorito |
| 11:00 a. m. | Ayudar con el almuerzo | Lavar verduras, poner la mesa | Usted cocina; la persona le hace compañía |
| 12:00 p. m. | Almuerzo y ordenar | Limpiar la mesa, secar algunos platos | Omitir las tareas |
| 1:00 p. m. | Descanso corto | Pies en alto, música suave | Igual |
| 2:00 p. m. | Al aire libre o en movimiento | Caminar, un rato en el patio, regar las plantas, lanzarse un globo | Sentarse junto a una ventana con sol |
| 3:00 p. m. | Social o creativo | Una visita, una llamada, Parejas de imágenes, colorear, cartas | Una bebida y un refrigerio juntos |
| 4:30 p. m. | Hora de calmarse | Cortinas cerradas, luces encendidas, una tarea tranquila como doblar toallitas | Música conocida, poco ruido |
| 5:30 p. m. | Cena | Ayudar a revolver o a poner la mesa | Comida sencilla y conocida |
| 6:30 p. m. | La noche juntos | Recordar viejos tiempos con el postre, cartas, un programa favorito, un masaje de manos | Compañía tranquila |
| 8:00 p. m. | Rutina para dormir | Baño o aseo, pijama, música suave, luces bajas | Acortar todo; primero la comodidad |
Este ejemplo sigue la forma del plan de ejemplo de la propia Alzheimer’s Association para las etapas inicial e intermedia, que va del aseo y el desayuno a las tareas, los paseos, la música, el descanso y las visitas, y luego a la cena, los recuerdos y la preparación para dormir.
¿Cómo se arma una rutina propia?
Empiece por cómo ha vivido siempre la persona, no por una tabla. La Alzheimer’s Association sugiere pensar en estas cosas antes de planear:
- Sus gustos, lo que no le gusta, sus fortalezas e intereses.
- Cómo solía pasar el día. Alguien madrugador que siempre paseaba al perro debería seguir saliendo temprano. A alguien noctámbulo quizá nunca le guste empezar a las 8 a. m.
- Su mejor momento del día. Ponga ahí el baño, las salidas y la actividad principal.
- Tiempo suficiente para las comidas, lavarse y vestirse, para que nada se haga con prisa.
- Horarios regulares para despertar y acostarse.
La misma fuente sugiere incluir una mezcla de tareas del hogar, comidas, aseo personal, actividades creativas, actividad física, tiempo social, actividad espiritual y momentos espontáneos, como la visita inesperada de una amistad.
Pruébela una semana y luego ajústela
Tome una nota sencilla cada día. La Alzheimer’s Association sugiere preguntarse qué actividades funcionaron mejor y por qué, si hubo momentos con demasiadas cosas o con muy poco que hacer, y si los planes espontáneos fueron agradables o causaron preocupación. Conserve lo que funciona y cambie lo que no.
Que se vea
Si la persona todavía puede leer, una pizarra blanca o una tarjeta en letra grande con el plan del día puede darle tranquilidad. Que sea breve: «Desayuno. Paseo con Sara. Almuerzo. Descanso». A algunas personas les va mejor sin saber las cosas con mucha anticipación; la Family Caregiver Alliance sugiere no hablar de los planes hasta justo antes de que ocurran si eso causa preocupación.
Cómo adaptar la rutina
Deje espacio para respirar
No llene cada minuto. La Alzheimer’s Association insiste en que la persona necesita un equilibrio entre actividad y descanso, y quizá necesite pausas más frecuentes. Si parece aburrida, distraída o irritable, cambie de actividad o descansen.
Cuide el final de la tarde
Muchas personas se inquietan más a medida que se va la luz del día. El NIA sugiere pasar tiempo al aire libre o junto a una ventana para recibir luz del sol cada día, mantenerse activo cada día sin planear demasiado, evitar la cafeína y el alcohol al final del día, y desalentar las siestas largas al final del día. Algunas familias también ven que ayuda cerrar las cortinas y encender las luces antes de que oscurezca. Vea la inquietud al final del día y el sueño.
Cámbiela a medida que cambian las necesidades
- Etapa inicial: planeen la rutina juntos. Quizá la persona quiera un horario escrito que maneje ella misma.
- Etapa intermedia: usted lleva más la iniciativa. Actividades más cortas, más descanso y muchas tareas conocidas; vea actividades para la etapa intermedia.
- Etapa avanzada: la rutina gira en torno a la comodidad, las comidas y los cuidados, con momentos sensoriales cortos entre medio, como música o un masaje de manos; vea actividades para la etapa avanzada.
Varíe las actividades, no el marco
Mantenga estables las comidas, el descanso y la hora de dormir, y vaya rotando las actividades entre medio. El NIA sugiere probar actividades distintas en días distintos para que las cosas sigan siendo interesantes. Podrían hornear el lunes, trabajar en el jardín el martes y mirar fotos el miércoles. Nuestras 101 ideas de actividades y las tareas del hogar pueden llenar esos espacios.
Cuando el día se tuerce
Algunos días no van a seguir ningún plan. Una enfermedad, una mala noche, una visita del médico o un cambio de tiempo pueden desordenarlo todo. Deje el plan, mantenga lo básico (comida, bebida, descanso, comodidad) y vuelva a intentarlo mañana. Si la persona se niega a algo, vea cuando no quiere hacer una actividad. Una pausa para respirar despacio juntos, como Respiración tranquila, puede ayudarlos a los dos a recomenzar.
Su propia rutina también importa. Incluya pausas para usted, y pídale a la familia o a un servicio de relevo o de respiro que cubra un tiempo libre regular. Vea cuidarse a uno mismo.
Preguntas frecuentes
¿Por qué ayuda una rutina a alguien con demencia?
Un día previsible significa menos decisiones y menos sorpresas, algo que a muchas personas que viven con demencia les da tranquilidad. La Alzheimer's Association señala que un día planeado permite dedicar menos tiempo a decidir qué hacer y más tiempo a cosas que los dos disfrutan. También ayuda a los cuidadores a organizar su propio día.
¿Cuál es un buen horario diario para alguien con demencia?
No hay un único horario correcto. Uno bueno mantiene el despertar, las comidas y la hora de dormir más o menos a la misma hora, pone el aseo y la actividad principal cuando la persona está en su mejor momento, incluye tiempo al aire libre o junto a una ventana y deja espacio para descansar. Ármelo según cómo ha vivido siempre la persona.
¿Una persona con demencia debería dormir siesta durante el día?
Un descanso corto puede ayudar, sobre todo después del almuerzo. El National Institute on Aging sugiere desalentar las siestas largas y quedarse dormido al final del día, porque estar demasiado cansado o haber descansado mal puede aumentar la inquietud al final del día. Si el sueño es un problema real, hable con su médico.
¿Y si se niega a seguir la rutina?
Déjelo por ahora y vuelva a intentarlo más tarde o de otra manera. Negarse puede significar que está cansado, que no se siente bien, que tiene dolor o que simplemente no está listo. La rutina existe para que el día sea más fácil, así que ajústela en lugar de forzarla.
Fuentes
Enlazamos a las organizaciones y los estudios en los que se basa esta página. Revisamos cada uno al actualizar la página.
- Daily Care Plan · Alzheimer's Association
- Coping With Agitation, Aggression, and Sundowning in Alzheimer's Disease · National Institute on Aging
- Adapting Activities for People With Alzheimer's Disease · National Institute on Aging
- Caregiver's Guide to Understanding Dementia Behaviors · Family Caregiver Alliance